jueves, 30 de julio de 2009

Seguro de vida

El día de hoy visité a una persona para ofrecerle un seguro de vida. Como es normal en la asesoría que ofrecemos, siempre buscamos la forma de conciliar las necesidades de protección y/o acumulación con sus posibilidades económicas actuales, de forma que no represente una carga.

En fin, después de hacer una propuesta, atractiva creo yo, para una madre soltera de cuarenta años que además ayuda económicamente a sus papás y sin protección alguna; se la presenté y la rechazó con el argumento de que sus deudas económicas eran más importantes que dejar protegidos a su hijo y a sus padres. Supongo que cada quien prioriza según la importancia que tengan las personas o las cosas. A pesar de que el costo anual era insignificante y verdaderamente comparable con una salida de fin de semana si se hacía el pago mensual, no pude persuadirla y hacerle ver la importancia de asegurarse en caso de que falleciera.

Me quedé parte del medio día pensando en su respuesta y solo llegué a otra pregunta: ¿Por qué hay personas que aseguran sus autos pero no sus personas?

Estoy seguro que tampoco el que fue mi vecino de la infancia pensaba que un día regresaría en una silla de ruedas, como le sucedió a sus veintipico años. Es cierto, nadie de nosotros queremos morirnos ni padecer enfermedades o incapacidades, pero ignorarlas no las evita. Son hechos fortuitos en caso de las enfermedades pero es un hecho en caso de la muerte. Desafortunadamente ninguno de nosotros trae una etiqueta como la de los peluches que diga en qué momento vamos a morir para poder estar seguros.

Por mucha buena vibra y pensamiento positivo, hay cosas que simplemente suceden sin pedirnos permiso.

Cuando no puedo cerrar un plan como el día de hoy me siento un tanto mal porque en verdad me angustia pensar que no les deja nada a su hijo y sus papás. Digo, el chico tiene apenas catorce años y todavía le faltan algunos años para que pueda ser autosuficiente, y qué decir de los papás ya mayores, tendrán que conformarse con la caridad de sus otros hijos para subsistir.

He sido testigo de la partida de un padre o una madre y aunque no hay nada que pueda reemplazar a una persona, siempre es una gran diferencia entregarle un cheque a una viuda y a un huérfano que simplemente ver a un padre rechazar una propuesta de seguro de vida porque cree que hay cosas más importantes que su familia.

Sí, un seguro de vida puede ser para acumular, pero el principal motivo de tener uno es por el amor hacia las personas que le dan razón a nuestras vidas: nuestros hijos, nuestra esposa o esposo y nuestros padres.

En fin, hay días así. Espero mañana poder llegar a otras personas para cuidar de ellas y sus familias.

martes, 2 de septiembre de 2008

Bienvenidos

Hola a todos.

El día de hoy comienzo este blog en el que se expondrán casos, aclarararé dudas y trataré los temas más comunes relacionados a los seguros. La finalidad es orientar a quienes ya tienen seguros pero no saben como hacer uso de estos, a quienes no están convencidos de que su seguro sea lo indicado para ellos.

Afortunadamente muchas personas ya tienen planes de seguro que les otorga la empresa donde trabajan o porque lo contrataron por cuenta propia, pero también es cierto que la mayoría de estas personas desconocen como hacer uso de este servicio o como aprovechar los beneficios adicionales que su póliza de seguro les brinda. Es por esto que regularmente estaré publicando sobre los casos que acontecen día a día en mi labor como asesor seguros para explicar de la forma más clara posible el funcionamiento de los seguros.

Este blog está dedicado a ustedes como usuarios de los distintos tipos de seguros que existen, es por ello que en gran medida dependerá de ustedes que pueda generar material e información suficiente para cumplir con ustedes.

Si me lo permiten, juntos encontraremos la explicación y posible solución a los problemas que rodean el ramo asegurador con base en experiencia e información.
Bienvenidos.