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viernes, 14 de junio de 2013

Tu dinero ¿Nada de muertito?

La mayoría de las personas no se han dado cuenta de lo que hacen con su dinero, literalmente dejan que se ahogue. ¿Cómo? Al dejarlo en una institución que no les da ningún beneficio al menos, para evitar la pérdida de valor de su dinero.

Imagina que estás parado en el piso o fondo de una piscina vacía, no pasa nada ¿Cierto? No tiene agua así que podrías estar parado en el fondo de una fosa de clavados sin que pase absolutamente nada. ¿Qué pasa cuando comienzas a llenar de agua esa piscina, te dije que llevas puestos zapatos de plomo y no puedes despegarte del fondo? Evidentemente te vas a mojar pero no habrá ningún riesgo para ti a menos que el nivel del agua suba lo suficiente como para que no puedas respirar más.

Eventualmente te ahogarás, bueno pues eso es exactamente lo que le pasa a tu dinero con la inflación. La inflación es el agua y termina ahogado cuando la tasa de inflación supera el rendimiento que la institución financiera te ofrece.

¿Son todas así? No, hay opciones para que tu dinero salga a flote y al menos tengas al final del año, lo mismo que al principio. Lo que tienes que definir antes es para cuando necesitarás el dinero.

¿Necesitas pronto el dinero? Instrumentos sin riesgo. ¿No te interesa recuperarlo en al menos 10 años? Instrumentos con riesgo. Ojo aquí, cuando te acerques a la fecha en que necesitarás el dinero cambia a fondos con menor riesgo para que cuides los rendimientos que ya ganaste los años anteriores.

Es relativamente sencillo conseguir que tu dinero trabaje para ti, lo único que tienes que hacer es decidirlo y yo te puedo ayudar.

Que tengas un gran fin de semana.

martes, 26 de marzo de 2013

El vaso de agua


Esta es una de las lecciones más importantes que he tenido en mi formación académica que no tiene que ver precisamente con alguna asignatura, sino con la forma en cómo se vive la vida.

La lección es clara: Cada día se tiene que hacer lo necesario para estar preparados ante lo inminente.
Fue en primero de secundaria que desde los primeros días de mi profesor de matemáticas nos dijo a la clase que era importante hacer todas las tareas que nos asignaba cada día para estar preparados para presentar el examen mensual, su analogía es la siguiente: “Hacer la tarea diaria es como tomarse un vaso de agua diario, si un día antes del examen quieren estudiar todo lo que no estudiaron cada día para presentar el examen es como si quisieran tomarse treinta vasos de agua en un día porque no lo hicieron previamente cada día. No van a poder y van a reprobar.”

En ese momento lo odié porque tuvo razón, no me tomé mi vaso diario de agua y reprobé. Ahora comprendo lo importante de esa lección porque no solamente me ayudó en secundaria y preparatoria si no poder graduarme de la universidad que soñé desde que era pequeño.

Lo mismo sucede cuando hablo a las personas de ahorrar para su retiro, pero ahora yo estoy en el papel del profesor porque tengo el conocimiento y experiencia para saber lo que sucederá si no empiezan ya a hacer algo para su futuro.

Normalmente la gente cree que a los sesenta seguirá trabajando como si tuviera veinte o treinta años menos, la realidad que veo en mi familia es que después de los sesenta no es posible cumplir tal mentira. Simple y sencillamente no se tienen las fuerzas ni las ganas de trabajar para proveer el sustento diario. Afortunadamente tienen resuelto el tema de una pensión porque les aplica una ley diferente a la que la mayoría de las personas de treinta y tres o menos nos rige. También tienen a su favor lo que muy pocos conseguirán, ser dueños de su negocio o ser imprescindibles para su empleador.

¿Entonces qué se puede hacer? La realidad es que muchos serán ancianos sin ingresos viviendo de la caridad de sus familiares, otros tantos tendrán un ingreso tan mísero que necesitarán ayuda para completar las consultas y medicamentos necesarios de la vejez, pocos serán autosuficientes y muchos menos podrán incluso invitar a sus nietos a salir de paseo y vacaciones con ellos. Si tienes suerte morirás antes de cumplir sesenta años para evitar las implicaciones de la vejez.

Aquellos que quieran hacer algo hoy para lo inevitable de mañana, lo que pueden hacer es un serio plan de ahorro/inversión para el retiro.

Tampoco te autoengañes con aportaciones adicionales a tu AFORE, no lo has hecho y muy probablemente no lo harás. Pero si eres de los que sí quiere hacerlo, quizás te convendría tener un plan personal de retiro que te permita obtener más por tu dinero del que te puede dar una AFORE.

Lo que necesitas es compromiso y alguien que te ayude a tomar una decisión con base en tus posibilidades reales, conocer el funcionamiento de un plan al inicio, durante su vida y especialmente al final que es cuando más lo necesitarás.

Lo más importante de esto es que no podrás conseguir en diez o quince años lo que no comenzaste en veinte o en treinta años porque el tiempo, más que el dinero, es fundamental para conseguir lo que necesitas.

Llámanos, nosotros podemos y queremos ayudarte.

jueves, 16 de agosto de 2012

Razones por las cuales no serás rico

¿Cuánto dinero necesitarías para considerarte rico, un millón, quizás dos, cinco o veinte?

A nadie nos incomoda tener más dinero, de hecho eso es lo que buscamos cada día en nuestro trabajo y negocios. 

Contar con el dinero suficiente que nos permita despreocuparnos de ciertas cosas y acumular lo suficiente para que sea el propio dinero lo que genere más dinero es un estado deseable.

¿Pero por qué aparentemente cuesta tanto trabajo conseguirlo?

Al menos te puedo hablar de 5 razones:

1.- Más ganas, más gastas.

Es normal, ahora ya te alcanza para eso que has deseado por tanto tiempo.  ¿Y qué es lo primero que haces? Corres a la tienda y te lo compras.

¿No lo crees? ¿Dónde están tus bonos extras como reparto de utilidades o aguinaldo? ¿Qué has hecho con el último ingreso extraordinario que recibiste?

En lugar de guardar esos ingresos extras, te los gastas con toda alegría. Es evidente que por eso no tienes el dinero ahorrado que quisieras y hasta debieras tener luego de los años de trabajo en tu vida.

2.- Sigues con el autoengaño del ahorro voluntario.

Vamos a hablarnos con la verdad. ¿Has ahorrado este año? ¿Has ahorrado lo que te propusiste? 

Primero necesitas estar consciente que tus metas deben ser reales, en función de lo que puedes ahorrar. Con los $500.- que ahorras al mes no vas a comprarte tu casa de ensueño en 5 años.

 Y segundo, dejarte ayudar. ¿Recuerdas esa frase de ojos que no ven, corazón que no siente? En el ahorro funciona igual, si no ves el dinero en tu cuenta, no te lo gastas. Así puedes emplear un mecanismo en el que de forma automática retiren de tu cuenta lo que estarás ahorrando. No lo ves, no te duele ahorrarlo.

3.- No ves más allá de tu nariz.

Sigues pensando en lo que dejarás de comprar hoy por esperar para mañana, aún cuando puedas tener una mayor recompensa si esperas.

Por poner un ejemplo ¿Qué pasó cuando compraste el último smartphone o tablet y al mes sacaron la nueva versión con mejoras? Seguro pensaste y hasta te lo dijeron: "Te hubieras esperado." Siempre pasa ¿O no?

Estás tan deseoso de tener ya las cosas, que gastas tu dinero sin pensarlo, a la menor provocación. ¿Y cuando esperas que tu cuenta bancaria tenga al menos 6 ceros si apenas tiene 3 ó 4 y ya lo estás gastando todo? 

Debes aprender a saber esperar en función de conseguir un objetivo mayor.

4.- No sabes ni para qué ahorras.

Por eso no llegas a ningún lado, no tienes dinero cuando lo necesitas y te lamentas con el típico "hubiera ahorrado más".

Estás como Alicia en el País de las Maravillas, no sabes a dónde va tu ahorro, por eso a cualquier cosa le llamas ahorro. Para que realmente te resulte menos complicado y te sea posible ahorrar, tienes que definir una meta.

¿Qué hiciste para comprar el auto, los zapatos, el viaje, la bicicleta o los boletos para el concierto del artista que te gusta? Imagino que ahorraste lo necesario para pagar lo que costó.

Lo mismo debes hacer pero para metas más grandes, en las que necesitarás más dinero: Tu casa, una casa de descanso, los estudios universitarios de tus hijos, emprender tu negocio, un yate, el año sabático para viajar y conocer el mundo, tu retiro.

Para todo esto necesitas saber cuánto vas a necesitar.

5.- Sigues sin reconocer tu esfuerzo.

Te quedas conforme con lo que te alcanzó y dices que fue lo mejor que pudiste conseguir... ¿Quién quiere estar en esa posición, sin ánimo, sin alegría, desinflado y sin orgullo?

Es muy diferente cuando dices: "Ya me compré mi casa, la pagué en 10 años y me costó un chorro pero ya salí de ese compromiso ¡a los 40 ó 45!" ¿O qué tal esto? "Para abrir mi negocio necesitaba $1M pero como ya lo tenía me dieron un préstamo igual ¡y pude abrir uno más grande o dos!" Sin duda cambia la percepción de lo conseguido, apuesto que abriste los ojos y hasta levantaste la cara al leerlo, ahora imagina cómo sería vivirlo.

Muy pocos se hacen ricos de la noche a la mañana y son muchos menos los que conservan esa riqueza, de tí depende poder hacer algo hoy para que tu condición económica sea mejor mañana, de forma sostenible.

Existen los instrumentos y los medios para ser millonario solo depende que puedas preguntarte y responderte lo siguiente: ¿A dónde quiero llegar?

Lo que siembres hoy es lo que cosecharás mañana.

jueves, 12 de julio de 2012

Aprovecha tus bonos

Sabemos que cada año te haces el firme propósito de ahorrar más, o al menos tienes la intención de comenzar a ahorrar.

También sabemos que puede ser difícil hacerlo porque siempre existe la tentación de tomar lo que ya apartamos o porque se presentan “oportunidades” que no puedes dejar pasar.

Al final del año y al cabo de varios años de vida laboral, normalmente nos damos cuenta que no tenemos ahorrado ni el 10% de lo que hemos ganado como producto de nuestro trabajo.
Pensemos en una persona que tiene al menos 5 años trabajando y gana $25,000.- pesos mensuales, eso nos da una suma de $1,500,000.- pesos en este periodo, sin contar ingresos extras como fondo de ahorro o aguinaldo. Sorprendente ¿No crees? Más sorprendente es que esta persona no tiene ni $100,000.- pesos ahorrados.
Ahora es el mejor momento para comenzar a invertir y que tu dinero trabaje para ti. Solo necesitas empezar, es tú dinero y es como un árbol, de ti depende que crezca para que después puedas comer sus frutos.
Te queremos ayudar hoy, ponte en contacto con nosotros.